La educación franciscana, para lograr sus propósitos necesita poner en práctica los siguientes valores:

 

RESPONSABILIDAD

La responsabilidad es la capacidad existente en toda persona de conocer y aceptar las consecuencias de un acto suyo, inteligente y libre, así como la relación de causalidad que une al autor con el acto que realice. La responsabilidad se exige solo a partir de la libertad y de la conciencia de una obligación.

 

TOLERANCIA

La tolerancia consiste en aceptar las ideas, opiniones, circunstancias y a las personas tal como son tomando en cuenta su diversidad y particularidad, aun cuando no sean de nuestro agrado. Ser tolerante implica comprender y entender al otro, más no justificar o estar de acuerdo, necesariamente.

 

RESPETO

El respeto es reconocer, apreciar y valorar a mi persona, así como a los demás, y a mi entorno. Es establecer hasta dónde llegan mis posibilidades de hacer o no hacer, como base de toda convivencia en sociedad.

 

SOLIDARIDAD

La solidaridad es la capacidad del ser humano para sentir empatía por otra persona y ayudarla en los momentos difíciles, es un sentimiento de unidad en el que se buscan metas e intereses comunes.